viernes, 12 de junio de 2009


Opinión

"El que se sube se pasea..."

Alfonso Javier Márquez

La guerra sucia volvió a ser el arma de Acción Nacional para preservarse en el poder. No solo regresó esta estrategia electoral sino que ahora es más cruda, más oscura, con nuevos actores y, lamentablemente para ellos, con menor impacto en la sociedad.

Tal vez con la intención de ahorrar en los honorarios del consultor Ricardo Joaquín Pérez Rodríguez, experto en campañas negras –quien se encuentra enfermo-, repitieron la receta que le aplicaron a Jorge Arana en 2003 con lo del detector de mentiras, el antidoping, las mentiras y la campaña de tierra.

La diferencia en esta campaña política de Acción Nacional es que tanto en 2003 como en 2006 la contienda era entre los partidos y los medios de comunicación se mantenían al margen, es decir, los respetaban. En esta campaña no.

Aun cuando hubo medios de comunicación y periodistas que “se la jugaron” con algún candidato o partido, siempre se les respetó y los mantuvieron ajenos al proceso electoral.

Quienes decidieron incluir a los periodistas en sus estrategias de este proceso electoral se están equivocando. Los comunicadores ya estábamos aquí y seguiremos aquí. Los procesos electorales pasarán, el día seis de julio, un día después de las votaciones, no habrá operación cicatriz con los medios de comunicación simplemente porque no puede haberla. Los periodistas no somos políticos, ni pretendemos serlo.

Dice mi compadre que “el que se sube se pasea” y quienes en Acción Nacional han decidido intimidar a los periodistas, descalificar comunicadores y acusar sin fundamentos, pierden de vista que el próximo año a lo que aspiran es a estar en el gobierno. Allí necesitarán comunicarse con la sociedad y la única forma serán los mismos a los que hoy están agrediendo y menos preciando.

Está claro que hay desesperación en algunos de los candidatos y miembros de equipos de campaña. Para este servidor, ese es un signo de la situación en que se encuentran en las tendencias electorales.

Algunos comunicadores tenemos la duda respecto a que estamos siendo espiados, de que nuestros teléfonos están intervenidos y en los casos mas radicales que nos están siguiendo. ¿Quién tiene ese poder para meterse incluso en la vida intima y personal de las personas?. En este país solamente el Gobierno Federal, concretamente la Secretaría de Gobernación. Por ello queda en el aire la sospecha de que utilizando las herramientas que el estado tiene para mantener la seguridad nacional lo que están haciendo es tratar de mantener el poder. Y lo hacen en sitios clave, como Jalisco, desde donde se pretenden sacar una candidatura presidencial para Francisco Ramírez Acuña, pasando por encima de quien se tenga que pasar.

Consciente de la ausencia de escrúpulos de quien ocupó la sub secretaría de gobernación, Abraham González Uyeda, el ex gobernador de Jalisco lo trajo desde el Distrito Federal y lo impuso para que coordine las campañas de la Zona Metropolitana de Guadalajara pisoteando a los panistas que viven y trabajan aquí.

Es posible que se esté equivocando Paco Ramírez Acuña en la designación de González Uyeda que en su vida política ha perdido todas las contiendas: Ni todo el dinero, ni todo el apoyo del gobierno estatal de aquel entonces le dieron la victoria en Tonalá y por si fuera poco, tres años después, cuando iba en el segundo lugar de la lista plurinominal de diputados, posición casi segura para alcanzar curul, tampoco alcanzó a entrar por lo cerrado de la votación. A lo mejor no solo se trata de falta de capacidad y sensibilidad política, tal vez sea también un asunto de mala suerte, porque en esto de la política hay gente asi.

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