
Era de esperarse. Aristóteles Sandoval o le entra al pleito del PRI. Prefiere no moverse hasta ver quien sale ganando para acomodarse y hacer su campaña, con la esperanza tal vez de que el perdedor sera Javier Guízar Macías, para poder armar su campaña política en pos de la presidencia municipal de Guadalajara.
Y es que los tiempos no estan para perderse pues quedan solo días para que inicie la competencia electoral y el rival no es fácil.
Los otros tres candidatos no estuvieron dispuestos a que los pisoteen y le impongan personas que -en algunos casos- ni conocen para contender por las presidencias municipales de Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá. Y están en pié de guerra en pos de que el PRI de marcha atrás con las planillas registradas mediante la única vía: pedirles que renuncien a sus posiciones a quienes resultaron beneficiados de la "cochinada" del Comité Estatal, para que den paso a quienes los candidatos, como se acostumbraba siembre, sean quienes elijan a sus hombres que los acompañen en la lista de quienes pretenden ser regidores.
Como si fuera poca cosa la división que generó en el PRI la ola de arbitrariedades de quienes ostentan el poder en el partido, a Jorge Aristóteles Sandoval esto no le va a salir barato. Los otros candidatos, aunque no lo dicen, no ven con buenos ojos el hecho de que no se ha parapetado al igual que ellos en la defensa de sus derechos y a partir de esto se genera una nueva división, ahora entre los mismos candidatos. Es como dividir lo dividido.
Como lo dije previamente en otras columnas es triste como el PRI se ha encargado de exterminar esa preferencia electoral que parecía darle la gente en Jalisco. Como si quisieran perder. El problema es que se pelean siempre por lo que aun no ganan. No me queda duda, al PRI se le olvidó cómo ganar.
Y es que los tiempos no estan para perderse pues quedan solo días para que inicie la competencia electoral y el rival no es fácil.
Los otros tres candidatos no estuvieron dispuestos a que los pisoteen y le impongan personas que -en algunos casos- ni conocen para contender por las presidencias municipales de Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá. Y están en pié de guerra en pos de que el PRI de marcha atrás con las planillas registradas mediante la única vía: pedirles que renuncien a sus posiciones a quienes resultaron beneficiados de la "cochinada" del Comité Estatal, para que den paso a quienes los candidatos, como se acostumbraba siembre, sean quienes elijan a sus hombres que los acompañen en la lista de quienes pretenden ser regidores.
Como si fuera poca cosa la división que generó en el PRI la ola de arbitrariedades de quienes ostentan el poder en el partido, a Jorge Aristóteles Sandoval esto no le va a salir barato. Los otros candidatos, aunque no lo dicen, no ven con buenos ojos el hecho de que no se ha parapetado al igual que ellos en la defensa de sus derechos y a partir de esto se genera una nueva división, ahora entre los mismos candidatos. Es como dividir lo dividido.
Como lo dije previamente en otras columnas es triste como el PRI se ha encargado de exterminar esa preferencia electoral que parecía darle la gente en Jalisco. Como si quisieran perder. El problema es que se pelean siempre por lo que aun no ganan. No me queda duda, al PRI se le olvidó cómo ganar.
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